Ir al contenido principal

Destacados

The Pitt: realismo, urgencia y caos hospitalario en HBO Max

Copyrights: Warner Bros. Discovery Desde el primer episodio de The Pitt me quedó claro que esta no era la típica serie médica que romantiza batas blancas y discursos inspiradores al final del turno. Aquí el hospital es un campo de batalla constante, uno donde faltan recursos, sobra presión y las decisiones se toman en segundos. Un retrato crudo del sistema hospitalario moderno Lo que más me atrapó de esta primera temporada es justo ese realismo incómodo: nada se siente exagerado ni forzado, y muchas situaciones parecen sacadas de titulares reales. La serie no tiene miedo de mostrar el lado más áspero del sistema hospitalario moderno: saturación, burocracia, cansancio acumulado y una humanidad que se pone a prueba todos los días. Como espectador, no solo observas el caos, lo sientes. Hay momentos en los que el ritmo y la tensión te hacen olvidar que estás viendo ficción, y eso habla muy bien del trabajo detrás de cámaras. Personajes al límite entre vocación y desgaste Copyrights: Warn...

Death Stranding 2 y la evolución del universo de Kojima

Death Stranding 2: On the beach
Copyrights: Playstation Studios | Kojima Productions

Empecé Death Stranding 2: On the Beach con una mezcla de emoción y curiosidad.

El primer juego fue uno de esos títulos que divide aguas: a muchos nos marcó profundamente, mientras que a otros simplemente les pareció… raro. Con esta secuela, Hideo Kojima prometía no solo continuar la historia de Sam Porter Bridges, sino expandir el universo y su mensaje sobre la conexión humana. ¿Lo logró?

En buena medida sí, aunque también encontré momentos en los que la experiencia se siente más accesible, menos arriesgada y, paradójicamente, ligeramente más convencional que lo que esperaba.

Una narrativa que redefine la soledad y la conexión

La historia sucede once meses después de que Sam logró reconectar gran parte de Estados Unidos mediante la red quiral del anterior juego. Esta vez, el mundo sigue fragmentado, con mortales consecuencias, y Sam debe tomar un rol activo en reconectar territorios más allá de las fronteras conocidas.

Lo que más me atrapó fue cómo Kojima vuelve a jugar con temas de soledad, pérdida y la necesidad de formar lazos significativos con otros.

Aquí, la conexión ya no es solo un concepto físico de unir ciudades con cables y antenas; se convierte en una metáfora profunda sobre relaciones humanas. El juego profundiza en cómo nos afecta perder a quienes amamos, cómo el pasado y la memoria moldean nuestras decisiones, y lo que realmente significa “estar conectados” en un mundo donde los vivos y los muertos conviven de formas inquietantes.

Eso sí, la narrativa se siente más accesible que la del juego original. No se pierde el sello introspectivo de Kojima Productions, pero el ritmo y la claridad de los eventos ayudan a que incluso quien no jugó el primer título pueda seguir la historia sin perderse demasiado.

Jugabilidad: caminar, resistir y avanzar

Sam Porter disparando a NPCs’
Copyrights: Playstation Studios | Kojima Productions

Si algo caracteriza a la saga —tanto en el original como en esta secuela— es que la jugabilidad gira en torno a lo que muchos llaman “simulador de entrega”. Pero esa etiqueta nunca le hace justicia.

Aquí no solo caminas, sino que planeas rutas, manejas cargas, anticipas cambios climáticos y te enfrentas a enemigos humanos y espectrales en situaciones que requieren estrategia más que reflejos puros.

En esta entrega, la respuesta de Sam al terreno y al clima ha sido refinada considerablemente: las físicas son más realistas y cada paso cuenta.

A veces caminar se siente poético, incluso meditativo —la lluvia, la mengua y las tormentas ya no son solo fondos estéticos, sino amenazas que cambian tu forma de jugar en tiempo real.

También hay mejoras reales en combate y herramientas: ahora puedes elegir estilos de enfrentamiento —desde sigiloso hasta más agresivos— y lidiar con enemigos de formas más variadas.

Aunque el núcleo sigue siendo la caminata, esta vez se siente más equilibrado y menos monótono que en la primera parte.

Diseño del mundo y atmósfera postapocalíptica

Aquí es donde Death Stranding 2 brilla con luz propia.

El mundo que la desarrolladora ha creado es una mezcla embriagadora de belleza y desolación. Las locaciones son vastas, diversas y realmente parecen reflejar un planeta que ha visto mejores días.

Las condiciones naturales —desde tormentas hasta desastres ambientales— no solo son hermosas en lo visual, sino que tienen impacto directo en cómo decides moverte y sobrevivir.

Es un diseño que obliga a pensar, planear y adaptarse. En cierto sentido, cada zona es un reto y, como jugador, me encontré muchas veces simplemente disfrutando el paisaje mientras reflexionaba sobre el viaje, la historia y la humanidad de Sam.

Además, la banda sonora y la atmósfera sonora refuerzan el tono del juego: hay momentos de tensión, contemplación y pura emoción que se quedan contigo mucho después de apagar la consola.

El significado de Death Stranding dentro del legado Kojima

Death Stranding 2 - Sam Porter con BB
Copyrights: Playstation Studios | Kojima Productions

Al terminar el juego, tuve claro que es una obra que representa tanto una evolución como una reafirmación del estilo de Kojima.

Sigue siendo un juego que desafía las convenciones, pero también lo hace con más enfoque y claridad que la primera entrega.

Es una experiencia que mezcla filosofía, emoción y exploración; y aunque algunos podrían decir que la narrativa no siempre mantiene el mismo ritmo o que ciertas mecánicas se sienten repetitivas, la mayoría de críticas coinciden en que el juego mejora en muchos aspectos al original, especialmente en términos de gameplay y presentación visual.

En resumen, Death Stranding 2: On the Beach no solo expande el universo de Kojima, sino que lo hace con una sensibilidad que pocos juegos se atreven a tener. Si te intriga una aventura que te haga pensar tanto como jugar, este título es difícil de ignorar.

Y aunque a veces puede sentirse lento o contemplativo —intencionalmente— es precisamente eso lo que lo convierte en una experiencia inolvidable.

¿Tú qué opinas, se te antoja jugarlo? Escribe tu opinión en los comentarios.

Comentarios

Entradas populares